Este es un sitio oficial de la ODERSA.Así es como puede saberlo

El dominio oficial

La dirección de este sitio termina en odersa.org. Cada servicio de la asociación está en un subdominio de odersa.org y en ningún otro lugar. Si la dirección que aparece en la barra de su navegador no termina en odersa.org, este sitio no es nuestro.

Gratuito, y sin cuenta

Todo está abierto desde el primer momento. Sin registro, sin cuenta, sin contraseña, sin suscripción, sin publicidad. Nada se reserva a quien paga, porque aquí no se paga nada.

Ningún dato recopilado

Este sitio no le sigue la pista: ni rastreadores, ni cookies de seguimiento, ninguna herramienta de medición incorporada en estas páginas, y nada medido en su dispositivo. Nuestro alojamiento cuenta los accesos de forma agregada, como hace cualquier servidor que responde: un total, nunca un perfil. No hace falta que nos crea: abra las herramientas de desarrollo de su navegador, pestaña Red, y recargue la página. Verá la lista completa de lo que el sitio pide. Todo viene de odersa.org, nada sale a otra parte.

Contenidos libres

Los contenidos se publican bajo licencia CC BY 4.0. Puede copiarlos, traducirlos, imprimirlos y redistribuirlos, tanto para sus clases como para su gente, con una única condición: citar a la ODERSA.

El falso paquete

Un mensaje anuncia un paquete retenido y reclama una cantidad irrisoria para liberarlo. La cantidad no es el objetivo: lo que el mensaje viene a buscar es el número de su tarjeta, y cuenta con que nadie desconfía por tan poco.

El cebo

Una cantidad minúscula y una espera real: basta con estar esperando un paquete para que el mensaje caiga justo.

Las señales

Ninguna es una prueba por sí sola. Una sola basta para detenerse.

El reflejo, en este orden

  1. No pulse el enlace del mensaje.
  2. Compruebe el pedido en su cuenta de la tienda, o recuperando el número de seguimiento que el vendedor le envió él mismo.
  3. Si pulsó sin escribir nada, no ha pasado nada: cierre la página.
  4. Si escribió una tarjeta, hágala bloquear y vigile los cargos pequeños: un primer importe minúsculo sirve a menudo de prueba.

Si ya ha ocurrido

Nadie cae por tonto: estas trampas están construidas para funcionar. Lo que importa ahora es el orden de los gestos.

  1. Bloquee la tarjeta utilizada.
  2. Pida por escrito a su banco la anulación de las operaciones no autorizadas.
  3. Denuncie el mensaje: la dirección de aviso se busca en el sitio oficial del servicio de mensajería o del transportista, nunca en el propio mensaje.

A quién va dirigida

Esta ficha describe esta trampa para reconocerla. No da, deliberadamente, ni guion, ni modelo de mensaje, ni herramienta: lo justo para defenderse, nunca para repetirla.

Fuentes

Ver todas las trampas