Sin conexión y en papel
Este sitio sigue funcionando cuando se corta la conexión, y se imprime bien en papel. Así funciona, así puede comprobarlo usted mismo, y así se da un taller en una sala sin wifi.
Cómo funciona aquí el uso sin conexión
No tiene nada que instalar ni que activar. Desde la primera página que abre en este sitio, su navegador descarga en segundo plano la totalidad de las 231 páginas, en los 7 idiomas del sitio, las hojas de estilo, las tipografías, los scripts y los datos de las calculadoras, de las trampas y del glosario, y luego lo guarda en un espacio de almacenamiento que le pertenece. La operación se hace sin ningún mensaje y no requiere ninguna acción por su parte.
Después, una página ya abierta se vuelve a abrir sin red, exactamente igual que la primera vez, y las calculadoras siguen funcionando: nunca han necesitado la red para calcular, una suma se hace en su dispositivo, con conexión o sin ella.
Tres límites, dichos con claridad. Esta descarga consume datos: lo que baja es el sitio en sus 7 idiomas, y no solo el que usted lee, lo cual cuenta cuando cada megabyte se paga. Si esa primera carga en caché se interrumpe antes de terminar, por ejemplo con una conexión cortada en los primeros segundos, una página puede faltar sin que ningún mensaje lo avise. Y ese espacio de almacenamiento pertenece a su navegador: este puede vaciarlo para liberar espacio, o si usted mismo borra los datos de este sitio.
Comprobarlo usted mismo, en un minuto
No hace falta que nos crea de palabra: lo que este sitio hace sin conexión se comprueba en su propio dispositivo, en menos de un minuto.
- Abra tres o cuatro páginas del sitio. Con normalidad, con su conexión habitual.
- Corte la conexión. Modo avión, o wifi y datos móviles desactivados, y luego recargue una de las páginas ya abiertas.
- Mire lo que aparece. La página se recarga con normalidad, sin ningún mensaje de su navegador.
Si una página llegara de verdad a faltar, este sitio sirve su propia página de error, con algo con lo que seguir: nunca la pantalla de su navegador.
Instalar el sitio como una aplicación
Según el dispositivo y el navegador, una opción propone añadir este sitio a la pantalla de inicio, o instalarlo como una aplicación. La palabra exacta y el gesto varían: busque un icono o una entrada en el menú de su navegador. Esa propuesta no aparece igual en todas partes, y el sitio sigue siendo plenamente utilizable sin ella, simplemente abierto en una pestaña.
Una vez instalado, el sitio se abre en su propia ventana, sin barra de direcciones. Nada más cambia: no se pide ninguna cuenta, ni antes ni después, y no se envía ningún dato a ninguna parte.
Las actualizaciones
Una versión nueva de este sitio no toma nunca el mando mientras usted está leyendo. Se instala en silencio y luego espera a que todas las pestañas de este sitio estén cerradas antes de entrar en vigor.
La razón: mezclar una versión antigua y una nueva en la misma pestaña creaba errores que en realidad no existen, por ejemplo una página que espera un script que la versión antigua no ha cargado. El sitio prefiere esperar antes que arriesgarse a esa confusión.
Por eso ningún aviso le propone nunca recargar para actualizar. No hay nada que decidir: la versión nueva toma el relevo por sí sola, la próxima vez que usted vuelva a abrir el sitio después de haber cerrado todas sus pestañas.
Imprimir este sitio
Este sitio se imprime bien desde la función de impresión de su navegador. El aviso de la parte superior, el menú, el selector de idiomas y los botones desaparecen: no sirven para nada en papel. Los recuadros, las tablas y las imágenes con pie no se cortan nunca entre dos hojas. Un enlace que lleva fuera de este sitio imprime su dirección en claro al lado de su texto, para que siga siendo legible sin pantalla.
Una copia en papel sirve en tres casos concretos:
- Dejar una ficha. A alguien que acaba de sufrir una trampa, para que la relea en su casa, sin pantalla y sin conexión.
- Preparar un taller. Un material para una clase o un grupo donde no todo el mundo tiene un dispositivo a mano.
- Poner una página en un tablón. En un lugar de acogida, un punto de atención, una biblioteca, una recepción asociativa, donde la información tiene que quedar visible de forma continua.
Tres páginas se prestan especialmente a esto: las fichas de las 6 trampas, el glosario y la sesión Hablar de dinero.
Una sala sin wifi
Un taller o una clase no debería depender nunca de la red del lugar que lo acoge. Así se prepara una sesión, por ejemplo Hablar de dinero, para que se sostenga sin una sola barra de wifi.
- Antes de la sesión. Conecte una vez el dispositivo que va a usar, con una conexión de verdad: en su casa, o al llegar al lugar si ofrece una red, aunque sea débil.
- Abra las páginas previstas. La página de inicio, y después las de la sesión: por ejemplo Hablar de dinero, el coste de un crédito y el interés que trabaja. Deje cada página unos segundos.
- Compruébelo antes de ir. Corte la conexión, o pase a modo avión, y recargue una de las páginas abiertas: debe aparecer sin red.
- En la sala, no cambie nada. Si falta el wifi o se cae durante la sesión, las páginas ya abiertas siguen siendo utilizables, y las calculadoras nunca han necesitado la red para calcular.
- Cuente con el papel. Si alguien no tiene ningún dispositivo, déle un material impreso preparado de antemano: una ficha de trampa, el glosario, o la sesión misma.
¿Quiere comprobar lo que este sitio hace de verdad con sus datos, y no solo sin conexión? La página La prueba explica cómo verlo usted mismo, en tres minutos. ¿Atiende a un público, a una clase o a un punto de atención? Para entidades reúne lo que es reutilizable, y cómo.