El glosario
27 palabras que se encontrará en un contrato, en un extracto o en un anuncio. Cada una se explica por lo que cambia para usted, con un ejemplo con cifras que se rehace de memoria. Ninguna palabra está aquí para presumir.
Los nombres oficiales cambian de un país a otro, y a veces de una entidad a otra. Este glosario nombra por tanto la mecánica, la que no cambia. Las denominaciones locales y los plazos legales están en la página Su país.
- Tasa de interés
El precio del tiempo. Es lo que cuesta disponer de una cantidad ahora en vez de más tarde, expresado en porcentaje al año. El mismo mecanismo le hace pagar cuando pide prestado y ganar cuando presta.
1000 prestados al 10 % al año: al cabo de un año se han sumado 100 de intereses.
- Interés compuesto
El interés que produce él mismo interés. Convierte una diferencia pequeña de tasa en una brecha enorme al cabo de varios años, y trabaja en los dos sentidos: a favor del ahorro y contra una deuda que se deja correr.
1000 al 10 % al año: 1100 al cabo de un año, 1210 a los dos, 2594 a los diez. El segundo año da 110 y no 100, porque los 100 del año pasado también trabajan.
- Regla del 72
Un atajo mental para saber en cuánto tiempo se duplica una cantidad: se divide 72 entre la tasa anual. No es exacto, es un orden de magnitud, y eso es lo que lo hace útil en plena conversación.
Al 6 % al año, una cantidad se duplica en unos doce años, ya que 72 dividido entre 6 da 12.
- Capital
La cantidad en sí, sin los intereses. En un crédito es lo que todavía debe; en un ahorro es lo que ha ido aportando.
En una cuota de 200 de la que 40 son intereses, 160 reducen el capital debido.
- Cuota mensual
Lo que paga cada mes. Mezcla siempre dos cosas: una parte de capital, que reduce su deuda, y una parte de intereses, que no la reduce. Una cuota baja puede esconder un coste total alto.
Dos créditos de 5000: uno a 24 meses, el otro a 60. El segundo tiene la cuota más suave y el coste total más pesado.
- Amortización
La manera en que su deuda baja a medida que paga. Al principio, casi toda la cuota paga los intereses; al final, casi toda reduce el capital. Por eso devolver pronto gana mucho más que devolver tarde.
12 000 prestados a diez años al 5 %: la primera cuota lleva 50 de intereses, la última menos de 1. La cantidad pagada cada mes no cambia; de qué está hecha se invierte por completo.
- Coste total
Todo lo que devuelve, menos lo que ha recibido. Es la única cifra que compara honradamente dos ofertas, y es la que hay que pedir cuando no está escrita.
5000 prestados, 5900 devueltos al final: el coste total es de 900, sea cual sea la cuota anunciada.
- Tasa todo incluido
La tasa que incluye los intereses y los gastos obligatorios, y por tanto la única comparable de una oferta a otra. Su nombre oficial cambia según el país, pero la pregunta es la misma en todas partes: ¿este porcentaje lo contiene todo?
Una tasa anunciada del 4 % con 300 de gastos obligatorios sobre 5000 no es una tasa del 4 %.
- Gastos de apertura
Lo que le hacen pagar por el acto de prestarle o de venderle. A menudo se cobran al principio, a veces se suman al importe prestado, lo que los hace producir intereses a su vez.
300 de gastos sumados a un préstamo de 5000: paga intereses sobre 5300.
- Tasa fija, tasa variable
Una tasa fija no cambia durante todo el plazo: usted sabe a qué se compromete. Una tasa variable sigue un índice: su cuota puede subir después de la firma, y a veces mucho.
Sobre 10 000 prestados, una tasa que pasa del 3 % al 5 % suma unos 200 de intereses el primer año.
- Descubierto
Un crédito que no se presenta como un crédito: el banco adelanta dinero cuando la cuenta baja de cero, y lo cobra. Se paga en gastos fijos más que en tasa, y unos gastos fijos sobre una cantidad pequeña y unos pocos días salen carísimos en proporción.
Cuatro gastos de 8 en el mismo mes sobre un descubierto de 50: ese mes, el dinero adelantado costó más de la mitad de su valor.
- Penalización por retraso
Un importe que se suma cuando un pago llega tarde. Convierte un pequeño desfase en deuda duradera, porque se aplica a menudo antes de que usted haya visto el problema.
Una factura de 30 pagada con diez días de retraso puede costar 40 con la penalización.
- Deuda
Una cantidad que tiene que devolver, en una fecha convenida. Una deuda no es una falta: es un compromiso con fecha, y lo que cuenta es saber exactamente cuánto, a quién y cuándo.
Tres deudas de 40 al mes son un compromiso de 120 al mes, no tres pagos pequeños.
- Sobreendeudamiento
El momento en que el conjunto de sus vencimientos ya no puede pagarse con sus ingresos, haga lo que haga. Es una situación reconocida, con procedimientos que difieren según el país, y cuanto antes se dice, más opciones quedan.
1200 de ingresos, 500 de vivienda, 700 de vencimientos: las cargas absorben exactamente el ingreso, y no queda nada para comer. Un remanente de cero ya no deja nada que ahorrar: el primer imprevisto se pagará con una nueva deuda.
- Remanente
Lo que queda cuando todo lo obligatorio está pagado. Es la única línea que dice si un presupuesto aguanta, y le toca a usted calcularla.
1500 de ingresos, 1100 de gastos fijos: 400 para todo lo demás, es decir unos 13 al día.
- Ahorro de emergencia
Dinero disponible al momento, apartado para lo imprevisto. Su función no es dar rentabilidad, es evitar pedir prestado con urgencia, sin poder comparar ni esperar.
Una reserva de un mes de gastos evita un descubierto de 300 cuando un aparato se avería.
- Inflación
La subida general de los precios. Reduce lo que su dinero compra, aunque el número de la cuenta no se mueva. Una tasa de ahorro por debajo de la inflación hace perder poder de compra, lenta y seguramente.
Con precios que suben un 3 % al año, 100 guardados sin interés compran el equivalente de 97 un año después.
- Rentabilidad
Lo que da una inversión, en porcentaje de la cantidad invertida. Una rentabilidad pasada no es una promesa, y una rentabilidad anunciada sin riesgo nombrado es una información incompleta.
Una rentabilidad del 5 % al mes significa alrededor del 80 % al año, que no tiene nada que ver con un 5 % al año.
- Riesgo
La posibilidad de perder una parte de lo que compromete. El riesgo no es una opinión: es la contrapartida de toda rentabilidad alta, y se lee en el documento del producto, no en la publicidad.
100 que pierden un 20 % bajan a 80, y luego hace falta ganar un 25 % para volver a 100. Una pérdida no se recupera con una ganancia del mismo porcentaje.
- Franquicia
La parte del daño que queda siempre a su cargo. Una prima baja esconde a menudo una franquicia alta, y eso es justo lo que se descubre el día del siniestro.
Daño de 500, franquicia de 150: el seguro paga 350.
- Límite de la garantía
El máximo que pagará el seguro, pase lo que pase. Por encima, todo queda a su cargo, aunque el contrato hable de cobertura completa en otra parte.
Daño de 2000, límite de 1000: el seguro paga 1000, y los 1000 que faltan quedan a su cargo.
- Depreciación
El descuento aplicado por la edad y el uso del bien. Es lo que explica que un objeto sustituido solo se reembolse en parte, y el cálculo se aplica antes de la franquicia.
Aparato de 600 con un 30 % de depreciación: la base pasa a 420, y luego se resta además la franquicia.
- Exclusión
Un caso que el contrato no cubre en absoluto. Las exclusiones no son un detalle: son ellas las que deciden si usted cobra algo o nada.
Un robo sin forzar la entrada queda excluido por muchos contratos: el daño es real, la indemnización es nula.
- Prima
Lo que paga por estar asegurado, haya siniestro o no. Comparar dos primas sin comparar las franquicias, los límites y las exclusiones no compara nada.
Una prima más baja en 5 al mes, es decir 60 al año, con una franquicia más alta en 200: el cálculo depende del número de siniestros que espere.
- Fianza, avalista
Una persona que se compromete a pagar si usted no paga. No es una formalidad: la deuda pasa a ser suya, con los mismos importes y los mismos retrasos. Cuidado con el doble sentido: en el habla corriente, la fianza es también el importe entregado en garantía al entrar en una vivienda. Un compromiso de persona y un depósito de dinero no exponen al mismo importe.
Un avalista de un alquiler de 500 se compromete por 6000 al año, más los impagos que puedan darse.
- Cargo automático
Una autorización permanente dada a alguien para tomar dinero de su cuenta. Cómoda, e invisible: es aquí donde siguen viviendo las suscripciones olvidadas.
Tres suscripciones olvidadas de 10 al mes: 360 en un año.
- Curso legal
El hecho de que una moneda deba aceptarse como pago en un país. Una criptomoneda solo tiene curso legal si la ley de un país se lo da: si no, nadie está obligado a aceptarla, y ninguna institución garantiza su valor.
Un comercio puede rechazar un pago en criptomoneda sin dar ningún motivo.
Cómo usar este glosario
Ábralo al lado del documento que esté leyendo, y busque primero las cuatro palabras que lo deciden todo: coste total, tasa todo incluido, franquicia, exclusión. Si un documento no permite responder a esas cuatro, no está completo, y eso se reclama por escrito.
Los ejemplos con cifras son deliberadamente redondos y sin moneda: sirven para entender una mecánica, no para simular una oferta. Para sus cifras reales, las calculadoras hacen el trabajo en su dispositivo.
¿Le falta una palabra, o una definición le parece falsa o engañosa? Dígalo: informar de un error. Así es como entra en este glosario una palabra que falta.